Fragmentos de mi Vida. Historia de una recuperación.


Siendo, una joven de apenas 12 años, tuve la experiencia de tener acceso a los porros, lo que siguió con la cerveza.
Así pasaron un par de años en el Instituto consumiendo todos los fines de semana y en semana. Ya estaba enganchandome día a día.
Hasta llegar a consumirlo cocaína y alcohol, un día sí y otro tambien. Comencé la más aterradora experiencia nunca vivida.
Salía de casa y regresaba a los dos tres días llevada por amigos que me encontraban. 
Tuve varias relaciones igual o peor que yo de adictas. Era el no va más de una loca vida. Mi familia viendo mi estado tan deprimente...Acabando con mi vida día a día.
Amaneceres que me sabían a la adicción que no dejaba por nada ni nadie. Era un suicidio lento y mortal.
No quería sino consumir sola, o acompañada. No importaba, solo era consumir.
Pasaron matrimonios con adictos lo que me hizo una coadicta desconcertada, sin importar el infierno en el que vivía.
Así pasaron 30 años, viviendo y muriendo en vida.
Hasta que después de tres días de tomar y consumir drogas...Ya sin sentido de vivir, sentía que estaba rendida, cansada de la traición de mi mente a mi cuerpo de querer seguir consumiendo.
Me desperté un día acabada, muerta en vida, decidí parar, no podía más, no quería hacerle más daño 
A mi familia, amigos y sobretodo a mi misma.
Me cansé de sufrir, de drogarme, de no ser una persona normal, de estar perdiendo el disfrutar la vida, de amanecer y seguir consumiendo, de pelear día tras día con mis padres, hermanos y con todo el que se me atravesaba en mi vida. Pues siempre quería tener la razón. 
Cuando decidí y hablé con una gran amiga, la que me llevó a un grupo de Cocaína Anónimos, donde me dieron la bienvenida de una forma que me sentí como nunca antes. Todos hablaban de los mismos problemas que los míos, me identifique de inmediato con todos y cada uno de los que allí estaban.
Así, seguí asistiendo día a día, mes a mes, sintiendo que mi vida iba cambiando vertiginosamente. Ya no tenía porque sentirme mal tenía un ánimo positivo alegre y con ganas de vivir sin consumir. Hoy tengo ya casi 16 años de limpia y sobria. Recobré mi vida y la de mi familia. Y sobre todo mi vida espiritual, la que tenía pero también me la había robado la adicción.
Hoy soy feliz y pase lo que pase no consumo. Prefiero morir.


PD: Date la oportunidad de salir de ése mundo oscuro que te quiere destruir. 
Quierete y decídete de una vez...A ser libre!!!